Mensaje de Paz- Maximino Vanegas
17 de octubre – 2006
Palacio Nacional de la cultura- Guatemala
Vengo de una comunidad donde el trabajo es nuestra vida cotidiana, y de igual manera mantenemos una solidaridad aunque no es tan fácil. Realizamos proyectos para nuestro beneficio, nuestros esfuerzos llevan una esperanza, el de ser ejemplo para todos los niños, para que crezcan en una comunidad próspera y unida.
En los tiempos de siembra de maíz o fríjol, nosotros los papás nos vemos obligados de llevar a nuestros hijos al trabajo, eso quiere decir que no asisten regularmente a la escuela. Las mamás cuidan a los niños más pequeños y elaboran artesanías como tejidos de palma y bordados. Pues toda la familia debe contribuir para sobrevivir y vivir con alegría.
Sonreímos de alegría al ver a nuestros niños muy contentos alejándose de todo miedo y vergüenza me acuerdo que en 1940 teníamos vergüenza y miedo. Al ver llegar una persona extraña llegando a nuestra casa, huíamos a veces por no saber expresarnos, eso era la vergüenza de conversar con personas desconocidas, pero ahora gracias a Dios y a los estudios que han venido realizando, hoy hay más maestros, mejor ambiente y eso construye la PAZ.
Todas las familias del Cuarto Mundo y la sociedad deseamos que en nuestro país haya una cultura de PAZ, donde reine el respeto, se reconozca la dignidad de cada persona, y que seamos solidarios, que haya educación, y que haya trabajo remunerado para todos.
Hoy cambié la Rosa de la paz en nombre de todas las familias que se encuentran oprimidas por la pobreza, para recordarnos que no nos podemos quedar así, sino seguir adelante para construir un mundo más digno y más justo.
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